La cuestión a unificar es la de determinar si el procedimiento de reclamación de cantidad es el adecuado para reclamar a la empresa el pago de las horas fijadas en un contrato de trabajo fijo discontinuo, que a criterio de los trabajadores se encuentran garantizadas por el convenio colectivo y no han llegado a realizarse en su totalidad durante la temporada correspondiente a una determinada anualidad, o debería de haberse formulado demanda de despido por cese anticipado de la campaña.
Dado que la relación laboral que vincula a las partes es de naturaleza fija discontinua, la normativa que resulta de aplicación es la que específicamente contempla el Estatuto (ET/95 art.18.5 -en la actualidad, ET art.16.2-). Conforme a dicha norma, queda con ello claro que, al entender del TS, debe activarse el procedimiento de despido cuando el incumplimiento que se imputa a la empresa consista en la falta de llamamiento, en el orden y en la forma que determine el convenio colectivo, de manera que el proceso de despido queda reservado a los supuestos en los que el trabajador sostenga que la actuación del empleador supone una extinción del vínculo contractual y comporta la definitiva finalización de la relación laboral.
Pero cuando lo que se reclama en la demanda no es una falta de llamamiento o la vulneración de las normas del convenio colectivo en esta materia, sino cualquier otro tipo de incumplimiento empresarial que no está vinculado al llamamiento, la acción que ejercite el trabajador debe vehicularse a través de la modalidad procesal que corresponda a la cuestión que constituya el objeto litigioso.
En el supuesto a resolver, no se está ante un despido frente al que debieren de haber accionado en el plazo legal de caducidad a través de dicha modalidad procesal, sino ante una reclamación de cantidad frente a la empresa que debe articularse a través del procedimiento ordinario que es el cauce procesal adecuado para el ejercicio de dicha pretensión.
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