Actualidad jurídica Suscríbase vía email

País Vasco. Directrices de ordenación territorial

La aprobación definitiva de las directrices de ordenación territorial se lleva a cabo por el presente Decreto 128/2019.
Cada 2 años debe elaborarse una memoria en la que se analice su nivel de aplicación, la incidencia en el planeamiento territorial y municipal y las medidas a adoptar, en su caso, para paliar los desajustes que hayan sido identificados.
Asimismo, con carácter general, a los 8 años, contados desde 25-9-2019 (25-9-2027), el Gobierno Vasco debe verificar la oportunidad de proceder a su revisión. Aunque también puede tener lugar en cualquier momento anterior o posterior si se produce alguna de las circunstancias siguientes:
– si circunstancias sobrevenidas alteran las hipótesis adoptadas en las directrices de ordenación territorial en cuanto a las magnitudes básicas de población, dinámica de empleo o mercado de la vivienda, de forma que obliguen a modificar los criterios generales de ordenación establecidos;
– si se han de tramitar modificaciones concretas de las determinaciones de las directrices que den lugar a alteraciones que incidan sobre la estructura general del territorio;
– cuando el desarrollo de las directrices ponga de manifiesto la necesidad o conveniencia de ampliar sus objetivos mediante ulteriores desarrollos del mismo modelo de ordenación no previstos inicialmente;
– cuando la aprobación de algún plan sectorial de carácter supracomunitario establezca determinaciones en el interior de la Comunidad Autónoma que impliquen una transformación del modelo territorial; y
– cuando otras circunstancias sobrevenidas de análoga naturaleza e importancia lo justifiquen, por afectar a los criterios determinantes del modelo territorial de estas directrices, y así lo acuerde motivadamente el Gobierno Vasco.
Las revisiones y adaptaciones se han de ajustar al siguiente calendario:

Plan territorial parcial del área funcional de Álava central Revisión • Distinguir y singularizar las comarcas de los valles alaveses y de la montaña alavesa, cuyo carácter rural y problemática específica requieren una atención especial.
• Debe redactarse un estudio inicial básico que contenga una propuesta de soluciones que aproveche la diversidad territorial como factor de desarrollo conjunto, determinando las estrategias de difusión y dinamización de sus recursos y, el estudio de los criterios específicos que por su singularidad han de considerarse en las comarcas rurales.
Plan territorial parcial de Busturialdea-Artibai Revisión Requiere la elaboración previa del estudio inicial básico (ver supra) para las comarcas Busturialdea y Lea-Artibai y Urdibai.
Planes territoriales parciales y sectoriales Adaptación Han de adaptarse al D País Vasco 128/2019 en el plazo de 8 años siguientes a 25-9-2019, pero continúan vigentes hasta entonces.
Cuando se trate de planeamiento territorial en tramitación que cuente con aprobación inicial a 25-9-19, no es obligatoria la adaptación
Hasta la adaptación de los planes territoriales parciales a la cuantificación residencial resultante del D País Vasco 128/2019, se utiliza como capacidad residencial máxima el menor de los dos valores máximos que resulten del plan territorial parcial en vigor y del D País Vasco 128/2019.
Planeamiento urbanístico general Adaptación Han de adaptarse al D País Vasco 128/2019 y al planeamiento territorial vigente cuando inicien su revisión integral, de acuerdo con la legislación urbanística autonómica. Mientras tanto continúa vigente en sus propios términos
Revisión Si es objeto de revisión parcial, ha de adaptarse en la medida en que sus objetivos y propuestas incidan en D País Vasco 128/2019.
Planeamiento urbanístico general en tramitación Adaptación Si el planeamiento cuenta con aprobación inicial a 25-9-2019, la adaptación no es necesaria

Las directrices vinculan a las Administraciones públicas y a los particulares estableciéndose una distinción entre:
• Directrices vinculantes de ordenación y uso del espacio. Constituyen criterios de imposición, de exclusión o de alternancia entre varios criterios admisibles. Son de eficacia directa para el planeamiento urbanístico en los propios términos del articulado, salvo las que por referirse al planeamiento territorial parcial o sectorial son de eficacia indirecta o carecen de eficacia alguna.
• Directrices recomendatorias. En el caso de que la Administración competente se aparte de las mismas ha de justificar, de forma expresa, la decisión adoptada y su compatibilidad con los objetivos de que se trata.
• Directrices de eficacia directa. Se expresan en normas concretas de aplicación general.
• Directrices de eficacia indirecta. Están específicamente dirigidas a las distintas Administraciones públicas competentes en materia de planeamiento territorial y han de ser desarrolladas a través del planeamiento urbanístico.

Directrices de ordenación y uso del espacio


Se incluyen entre estas directrices vinculantes las siguientes:
1. Directrices en materia de ordenación del medio físico: se incluyen las categorías de ordenación que constituyen una zonificación del territorio en espacios homogéneos, definidos en función de su vocación territorial y con una regulación de usos específica por sus características. Entre ellas están la especial protección, mejora ambiental, forestal, agroganadera y campiña, pastos montes y protección de aguas superficiales.
Su función es homogeneizar las denominaciones utilizadas en la calificación del suelo no urbanizable por el planeamiento urbanístico y de establecer los criterios generales para su ordenación en la planificación territorial y en el planeamiento urbanístico, orientando la regulación de los usos y actividades en el suelo no urbanizable.
Los condicionantes superpuestos limitan o condicionan el régimen de usos en función de los posibles riesgos naturales, cambio climático y la propia infraestructura verde; y los propios usos diferencian en función de la protección ambiental, el ocio y esparcimiento, la explotación de los recursos primarios, las infraestructuras y los usos edificatorios.
2. Directrices en materia de infraestructura verde y servicios de los ecosistemas.: la infraestructura verde está compuesta por los espacios protegidos por sus valores ambientales, por la red de corredores ecológicos, por los cauces y sus zonas categorizadas como de protección de aguas superficiales, humedales RAMSAR y masas de agua inventariadas por el plan territorial sectorial de zonas húmedas y por los otros espacios multifuncionales. Tiene un carácter inclusivo, flexible y estratégico que garantice la conectividad ecológica del territorio, frene la pérdida de biodiversidad y mitigue los efectos de la fragmentación territorial producida por los asentamientos humanos y las infraestructuras grises (carreteras, ferrocarriles e infraestructuras lineales) para reforzar los servicios que la naturaleza ofrece.
Incluye las siguientes directrices:

Criterios a tener en cuenta – si se solapan en un mismo lugar distintas figuras de espacios protegidos, las normas reguladoras han de coordinarse y unificarse en un único documento que integre la planificación del espacio;
– ha de preservarse la vocación de los espacios protegidos por sus valores ambientales e identificarse los lugares en los que una infraestructura gris pueda comprometer su continuidad ecológica;
– ha de supeditarse al cumplimiento de la función principal de la conectividad ecológica cualquier uso o actividad que se desarrolle en la infraestructura verde;
– han de priorizarse las soluciones basadas en la naturaleza, y en cualquier caso, las compatibles con la continuidad ecológica frente a soluciones técnicas de elevado impacto; y
– la valoración de los servicios de los ecosistemas ha de contener el alcance y estado de los mismos y de los servicios que se prestan.
Planes territoriales parciales – deben delimitar la infraestructura verde y establecer los requisitos para su continuidad hasta el nivel local;
– han de establecer los criterios, medidas y acciones para conseguir una efectiva continuidad ecológica;
– han de identificar los puntos de interacción de la infraestructura verde y las grises, así como su debida gestión; y
– han de incluir indicadores que tengan en cuenta la evaluación de servicios de los ecosistemas y complementar las propuestas de escala territorial con las correspondientes medidas de ejecución y financiación de las mismas por parte de la administración supramunicipal interviniente.
Planeamiento urbanístico – ha de incluir la infraestructura verde local conectada con la del área funcional y con la del País Vasco;
– hay que considear parte de la infraestructura verde a nivel local los espacios calificados como sistemas generales en los que hay que dar continuidad a los diferentes espacios de zonas verdes y a la preservación del valor ecológico y al refuerzo de los servicios de ecosistemas; y
debe delimitarse cada espacio protegido por sus valores ambientales, corredores ecológicos y otros espacios multifuncionales que afecten a su territorio.


3. Directrices en materia de áreas funcionales.
Los planes territoriales parciales deben desarrollarlas en cada una de las siguientes áreas funcionales establecidas para la ordenación del territorio: Encartaciones, Goierri, Bilbao Metropolitano, Donostialdea-Bajo Bidasoa, Durangaldea, Bajo Deba, Busturialdea-Artibai, Arratia, Rioja Alavesa, Ayala, Alto Deba, Mungialdea, Tolosaldea, Álava Central, Urola Kosta.
4. Directrices en materia de sistema urbano de escala territorial.
Se diferencian los tres elementos fundamentales siguientes:

Sistema Área funcional Cabecera Subcabecera
Sistema polinuclear de capitales Álava Central Vitoria-Gasteiz Salvatierra-Agurain
Bilbao Metropolitano Área urbana integrada de Bilbao
Donostialdea-Bajo Bidasoa Área urbana integrada de Donostia-San Sebastián Irún
Red de cabeceras y subcabeceras de las áreas funcionales Bajo Deba Eibar-Ermua
Alto Deba Arrasate-Mondragón Bergara
Urola Kosta Zarautz y Azpeitia
Goierri Beasain-Ordizia-Lazkao Zumarraga-Urretxu
Tolosaldea Tolosa Igorre
Durangaldea Durango
Busturialdea-Artibai Guernica-Lumo Markina-Xemein y Bermeo
Mungialdea Mungia
Rioja-Alavesa Laguardia Labastida y Oyón
Ejes de transformación Bajo Deba, Alto Deba, Urola Kosta, Goierri, Tolosaldea, Encartaciones, Ayala, Arratia, Durangaldea, Busturialdea-Artibai, Mungialdea, Álava Central, Rioja Alavesa


5. Directrices en materia de sistema polinuclear de capitales. Son las siguientes:
– orientar la dotación equipamental de cada capital en un contexto de equilibrio, integración y complementariedad entre las tres capitales, compatibilizando la centralidad con el mantenimiento de la identidad de los territorios de su entorno;
– articular la conexión entre las áreas metropolitanas de las capitales y el resto del territorio mediante sistemas de transporte colectivo;
– orientar los procesos de desarrollo y renovación urbana a la resolución de los déficits existentes en materia de espacios libres y de otras dotaciones;
– mejorar la accesibilidad a los grandes equipamientos y espacios libres existentes en cada capital;
– impulsar la transformación en vías urbanas de los tramos que anteriormente formaban parte de la red de carreteras, pero que en la actualidad han visto reducida su capacidad por la existencia de nuevos ejes viarios; y
– priorizar la densificación de los tejidos urbanos de las capitales y la regeneración de los ámbitos industriales abandonados o infrautilizados.
6. Directrices en materia de red de cabeceras y subcabeceras de las Áreas Funcionales. Son:
– orientar la dotación equipamental de cada cabecera o subcabecera en aras a potenciar su papel en el conjunto del área funcional evitando el traslado de la población a las ciudades;
– articular la conexión de la cabecera y subcabecera, en su caso, con las capitales u otras cabeceras limítrofes;
– orientar los procesos de desarrollo y renovación urbana a la resolución de los déficits existentes en materia de espacios libres y de otras dotaciones;
– impulsar la transformación en vías urbanas de aquellos tramos que anteriormente formaban parte de la red de carreteras; y
– priorizar la densificación de los tejidos urbanos así como la regeneración de los ámbitos industriales abandonados o que se encuentran infrautilizados, como alternativa a la colonización de nuevos suelos.
7. Directrices en materia de ejes de transformación. Los planes territoriales parciales deben desarrollar las siguientes:
– incluir los criterios de ordenación y las acciones necesarias para configurar los ejes de transformación;
– configurar como corredores ecológicos los cursos fluviales y los espacios ribereños que se integran en los ejes de transformación;
– recoger en los ejes de transformación los elementos lineales de soporte para los sistemas de transporte colectivo, las áreas de renovación urbana y los espacios libres que deben mantenerse sin usos urbanísticos;
– evitar los continuos urbanizados incorporando bolsas de suelos libres de urbanización;
– rediseñar los tramos de carreteras que han perdido su funcionalidad debido a la construcción de variantes o nuevas vías alternativas;
– priorizar la renovación, la densificación y la articulación de los tejidos dispersos, fortaleciendo sus señas de identidad;
– incorporar plataformas reservadas para los sistemas de transporte colectivo y dotar a las estaciones el carácter de nodos de centralidad urbana; y
– fomentar los principios de diseño urbano y arquitectónico bioclimático como elemento de sostenibilidad ambiental en los ejes de transformación.
8. Directrices en materia de regeneración urbana.
Los planes territoriales parciales deben definir los espacios que hayan de ser objeto de regeneración con el fin de evitar su degradación o de conseguir su recuperación para usos, total o parcialmente distintos, así como de los programas a desarrollar a estos efectos y de las medidas de apoyo encaminadas a incentivar su realización.
El planeamiento territorial y urbanístico han de desarrollar las siguientes determinaciones:
– priorizar la regeneración urbana, la densificación de los espacios urbanizados y el reciclado de espacios obsoletos, degradados o infrautilizados, como alternativa a nuevas ocupaciones de suelo para satisfacer la demanda de vivienda;
– promover la cohesión social, el desarrollo económico y el empleo y fomentar medidas para la educación y la formación;
– potenciar actuaciones de regeneración que permitan la generación de nuevos espacios libres;
– promover los usos transitorios como estrategia de regeneración del entorno urbano;
– priorizar en la reordenación del viario las vías destinadas a transporte público;
– promover actuaciones de permeabilización de la ciudad consolidada mediante la generación de espacios verdes en patios de manzana y viario;
– reducir los impactos negativos existentes en relación con la calidad ambiental del entorno urbano;
– establecer acciones específicas para reducir el consumo energético;
– considerar la incorporación de criterios bioclimáticos en el planeamiento;
– impulsar la infraestructura verde urbana mediante la utilización de soluciones basadas en la naturaleza para mejorar los procesos naturales en el ámbito urbano como la mejora en el drenaje y calidad de las aguas, la mitigación de las inundaciones urbanas, la mejora de la calidad del aire y el aislamiento acústico;
– integrar la gestión de los suelos contaminados y la mejora de la calidad del suelo en las fases previas de la planificación territorial y urbanística; y
– desarrollar directrices tipo infraestructura común de telecomunicaciones a nivel de barrio, de municipio, de comarca y de Comunidad Autónoma.
9. Directrices en materia de perímetro de crecimiento urbano. Comprende las siguientes:

Planeamiento territorial parcial – proponer un perímetro de crecimiento urbano que puede ser ajustado por los planes municipales y que tenga en cuenta las demandas residenciales y de actividades económicas del conjunto de los municipios;
– proponer el perímetro de crecimiento urbano adecuando las áreas preferentes de nuevo desarrollo residencial o de actividad económica;
– proponer el perímetro de crecimiento urbano teniendo en cuenta la morfología de la mancha urbana actual, las características físicas y ecológicas de los terrenos del entorno y las perspectivas de crecimiento;
– excluir del perímetro de crecimiento urbano los terrenos en los que queda prohibida su transformación urbanística de acuerdo con lo dispuesto en la directriz de medio físico; y
– establecer el perímetro de crecimiento urbano en torno al tejido urbano.
Planeamiento urbanístico – orientar dentro del perímetro de crecimiento urbano las nuevas iniciativas urbanísticas e integrar los nuevos desarrollos en la trama urbana preexistente;
– Priorizar las actuaciones de densificación, renovación o crecimiento situadas en el entorno de los puntos de acceso a sistemas de transporte, siendo las zonas accesibles a pie desde las estaciones de metro, cercanías y tranvías interurbanos los ámbitos preferentes para la localización de dotaciones y equipamientos con alta demanda; y
– revisar la inclusión como suelo no urbanizable agroganadero de alto valor estratégico, los suelos urbanizables que han quedado obsoletos.


10. Directrices en materia de suelo de actividades económicas y de equipamientos comerciales. Se aplican en los siguientes campos:

Áreas industriales tradicionales en las que se promuevan estrategias de renovación, rehabilitación, reforma y puesta en valor – priorizar el aprovechamiento del suelo de actividades económicas infrautilizado ante la ocupación de nuevos suelos;
– evitar la segmentación de la ciudad en usos y la paulatina expulsión a polígonos exteriores de actividades económicas compatibles con el uso residencial; y
– promover suelos de actividades económicas en los que se posibilite la ejecución de edificaciones de varias plantas, siempre de forma acorde con los valores y características naturales, ambientales, topográficas y paisajísticas que presente el entorno.
Suelos vinculados a altas tecnologías o con potencial innovador – vincular los nuevos espacios de parques tecnológicos a ámbitos ubicados en el interior o en colindancia con las ciudades;
– promover nuevos espacios de la innovación en cascos históricos, núcleos costeros, zonas de antigua industrialización, áreas urbanas de arquitectura singular, etc. ;
– considerar las áreas vinculadas a los grandes nodos de conectividad exterior como espacios críticos por su potencial para acoger actividades innovadoras;
– promover la creación de parques científicos vinculados a los campus universitarios que integren lo educativo con lo empresarial; y
– reforzar la apuesta por establecer un centro nodal de la internet global.
Sobre otros elementos vinculados a los nuevos suelos de actividades económicas – localizar en emplazamientos singulares o diferenciados en los que confluyan diversos componentes de excelencia del territorio;
– buscar la integración en el paisaje urbano y natural de su entorno;
– disponer de una elevada conectividad mediante transporte colectivo que los enlacen de forma rápida y eficaz con los principales centros urbanos y con las infraestructuras de conexión exterior; e
– incorporar sistemas de movilidad sostenible y contar con infraestructura digital adecuada.
Sobre equipamientos comerciales – promover la vida urbana de nuestras poblaciones priorizando el comercio urbano sobre el de la periferia; y
– limitar la superficie máxima de grandes equipamientos comerciales.
Plan territorial sectorial de creación pública de suelo para actividades económicas y de equipamientos comerciales – establecer las operaciones de creación pública de suelo para actividades económicas;
– mantener la categorización municipal en municipios de interés preferente, de crecimiento moderado y de bajo desarrollo
– admitir la recalificación de suelos calificados en la actualidad como industriales o de actividades económicas a nuevas calificaciones de residenciales o similares cuando se justifique la imposibilidad técnica, económica o urbanística consistente en la reconversión de dichos suelos como ámbito de acogida de nuevas actividades económicas.


Los parques territoriales parciales son los responsables últimos del dimensionamiento de los grandes paquetes de suelo para actividades económicas.
11. Directrices en materia de cuantificación residencial.

Directrices generales – establecer la capacidad residencial del municipio a partir de una suma de componentes de las necesidades de vivienda existentes, aplicando al resultado un coeficiente de esponjamiento o mayoración;
– Definir las necesidades de vivienda a las que debe dar servicio el planeamiento en virtud de la evolución demográfica, la variación de tasa familiar o la segunda residencia;
– incorporar a la cuantificación residencial la vivienda deshabitada existente en el municipio como factor fundamental de la capacidad residencial a prever por el planeamiento; y
– otorgar un tratamiento diferenciado a los incrementos residenciales que se producen en la ciudad consolidada, con respecto a los que se generan mediante la ocupación de nuevos suelos.
Directrices para el planeamiento territorial y urbanístico – procedimiento para la cuantificación residencial;
– necesidades residenciales;
– factor de esponjamiento (índice que convierte la cifra de necesidades en la capacidad residencial máxima del suelo calificado en el planeamiento para garantizar la eventual satisfacción de tales necesidades);
– reducción de la capacidad residencial por recuperación de parte de las viviendas deshabitadas existentes;
– la cuantificación residencial en el planeamiento urbanístico; y
– la cuantificación residencial en los planes territoriales parciales.


El plan territorial sectorial de vivienda tiene en cuenta las directrices sobre cuantificación residencial distinguiendo por municipios el régimen de protección de las viviendas previstas por el planeamiento urbanístico.
12. Directrices en materia de compatibilización de planeamientos. Comprende las siguientes:
– han de contemplar en los planes territoriales parciales la definición de las áreas de carácter estratégico supramunicipales en las que se ha de redactar un plan de compatibilización para el desarrollo de políticas de suelo residencial o industrial; identificar los ámbitos de interrelación; establecer las infraestructuras lineales supramunicipales y los criterios específicos que han de adoptarse en el planeamiento de los municipios implicados para alcanzar una integración eficaz de sus estrategias urbanísticas;
– establecer como mecanismo alternativo de compatibilización la redacción de otro plan que recoja las específicas determinaciones que han de contenerse en el planeamiento general de cada uno de los municipios afectados para garantizar la compatibilización que se pretenda;
– las propuestas de escala territorial en materia de compatibilización de planeamientos han de complementarse en el plan territorial parcial con las correspondientes medidas de ejecución y financiación de las mismas;
– definir los elementos a compatibilizar en cada uno de los municipios afectados; y
– señalar como espacios para la compatibilización de planeamientos las áreas del entorno de la Ría de Bilbao y de la Bahía de Pasaia.
13. Directrices en materia de agua. Son las que se enumeran a continuación:
– proteger las condiciones de ribera y cauce para la consecución de objetivos medioambientales de las masas de agua y de las zonas protegidas;
– adoptar políticas basadas en la combinación de medidas estructurales en zonas urbanas consolidadas sometidas a riesgo y medidas no estructurales, con la regulación y limitación de los usos del suelo en zonas inundables;
– contemplar en las previsiones urbanísticas la existencia de recurso suficiente para una adecuada satisfacción de las demandas de agua y la compatibilidad con los regímenes de caudales ecológicos en los puntos de toma, y una infraestructura de saneamiento y depuración suficiente y adecuada para el cumplimiento de los objetivos medioambientales de la masa de agua relacionada;
– desarrollar la dimensión territorial de la protección de las aguas subterráneas;
– contribuir a la consecución de los objetivos en materia de aguas en el caso de presiones relacionadas con el sector agrario o extractivo;
– incorporar las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento previstas en la planificación hidrológica;
– recoger, al menos, las siguientes zonas recogidas en el Registro de zonas protegidas: captaciones de abastecimiento urbano y sus cuencas de escorrentía directa; en los embalses, la cuenca de los eventuales tributarios trasvasados al embalse; reservas hidrológicas y tramos fluviales de interés medioambiental o natural.
El plan territorial sectorial de ríos y arroyo, así como el planeamiento urbanístico debe, establecer en el planeamiento general en las márgenes de los ríos, arroyos, lagos, lagunas y embalses en suelo no urbanizable la categoría de suelo no urbanizable de protección de aguas superficiales; evitar la ocupación de la zona inundable en las márgenes rurales con nuevos desarrollos urbanísticos; considerar el río en las márgenes en suelo urbano como un elemento de la máxima importancia en la configuración del paisaje urbano y de la integración del medio natural en el interior de las ciudades; considerar que en las márgenes en ámbitos de suelo urbanizable la mayor disponibilidad de suelo libre colindante con el cauce permite una ordenación espacial más amplia; en las operaciones de regeneración y reconversión urbana, recuperar espacios en los ríos que actualmente cuenten con coberturas y encauzamientos duros; compatibilizar en el planeamiento urbanístico la resolución de la problemática hidráulica de prevención de inundaciones con la conservación de los puentes o elementos de interés cultural; respetar la prohibición de alterar cursos de agua con cuenca afluente, y promover la permeabilización de patios de manzana, plazas y aceras para mejorar la capacidad drenante de la ciudad existente.
14. Directrices en materia de energía. Han de regular:

Planeamiento territorial parcial – establecer un esquema general de usos que minimice los desplazamientos por movilidad obligatoria;
– incluir las reservas de suelo precisas para la implantación de las infraestructuras necesarias para el aprovechamiento de los recursos renovables;
– tener en cuenta la planificación de la Red de transporte de energía eléctrica;
– potenciar los ejes de desarrollo lineales que incentiven el uso de los servicios de transporte público y las estructuras urbanas eficaces y densificadas; y
– promover el estudio de evaluación de sostenibilidad energética que analice su efecto sobre el consumo de energía, ahorro, eficiencia energética y uso de energías renovables.
Planeamiento urbanístico – la mejora de la eficiencia energética de las edificaciones y los espacios urbanizados ya existentes;
– la utilización de criterios bioclimáticos en las fases de planificación, proyecto y ejecución de edificaciones y espacios públicos;
– la utilización de vegetación en edificios y espacios públicos como un elemento de aislamiento y como factor regulador del confort climático a lo largo de las diversas estaciones del año;
– la utilización de dispositivos de alumbrado público energéticamente eficientes; y
la implantación, en áreas de reforma y rehabilitación urbana y en ámbitos de nuevo desarrollo, de sistemas centralizados para la generación y distribución a través de redes de calor urbanas, a las edificaciones de energía térmica a través de fuentes de energías renovables.
Fomentar los sistemas de transporte de energías alternativas a los derivados del petróleo
Favorecer el autoabastecimiento energético
Plan territorial sectorial de energías renovables – tener en cuenta el aumento de la participación de las renovables en la generación eléctrica;
– elaborar un inventario de recursos renovables;
– identificar las reservas de suelo que resulten precisos para la implantación de las infraestructuras necesarias para el aprovechamiento de los recursos renovables; y
– establecer la compatibilidad de usos de las infraestructuras de generación y transporte energético con otros usos del territorio.
Plan territorial sectorial de energía eólica Debe adaptarse a los actuales requerimientos energéticos a partir de los objetivos sectoriales a cumplir con las energías renovables y, en concreto, con la eólica.
Aplicar prescripciones técnicas complementarias para las líneas de tendido eléctrico que discurran por terrenos incluidos en la categoría de ordenación de especial protección.


15. Directrices en materia de economía circular: gestión de residuos. Son las siguientes:
– tratar los residuos en las instalaciones adecuadas más próximas;
– definir en el planeamiento territorial unos objetivos para el reciclado y la recogida selectiva de los residuos;
– considerar la problemática generada por el volumen de residuos producido por el sector industrial, por el de la construcción y por las obras de demolición;
– fomentar la utilización de materiales durables y reciclables, así como los de origen biológico;
– promover y valorar en la contratación de proyectos y obras los aspectos medioambientales, el diseño y la utilización de materiales ecológicos; y
– coordinar e integrar las políticas de gestión de residuos de cada uno de los territorios históricos, mancomunidades y entidades locales.
16. Directrices en materia de economía circular: el suelo como recurso. Incluye las siguientes:
– impulsar el desarrollo de modelos de planificación territorial y urbana en los que se prioricen las actuaciones de renovación, reciclado, recuperación y reutilización de los espacios urbanos y de las infraestructuras ya existentes;
– planificar los usos del suelo teniendo en cuenta el factor “calidad del suelo” para asegurar la prevención de riesgos inaceptables para la salud humana y el funcionamiento de los ecosistemas;
– promover la realización de investigaciones que permitan conocer las necesidades de saneamiento; y
– encluir las investigaciones y recuperaciones de los suelos contaminados en los procesos de regeneración urbana.
17. Directrices en materia de cuestiones transversales y modelo de ciudad. Son las que se enumeran:
– tener en cuenta las cuestiones transversales que inciden en el territorio; y
– promover en atención a las cuestiones transversales, un modelo de ciudad denso, complejo en cuanto a la mezcla de usos.

Directrices recomendatorias


Se incluyen las siguientes:

Directrices en materia de hábitat rural – preservar el suelo agrario existente frente a las influencias e intervenciones urbanísticas;
– asegurar la continuidad de las explotaciones agrarias;
– dotar al medio rural de equipamientos y comunicaciones adecuadas;
– promover la utilización de la tecnología y el acceso a la banda ancha;
– establecer criterios que vinculen al planeamiento al mantenimiento de los caseríos;
– preservar los núcleos rurales favoreciendo la rehabilitación y el mejor aprovechamiento de la edificación;
– incorporar la perspectiva de género en todos los ámbitos del sector agrario;
– mejorar la red de transporte público y/o de servicios de transporte a demanda;
– visibilizar el reconocimiento social de las personas que habitan el medio rural;
– tomar en consideración las propuestas del programa de desarrollo rural de Euskadi;
– mantener la sociedad rural; y
– flexibilizar y homogeneizar los requisitos exigidos a la hora de construir instalaciones y edificaciones vinculadas a la actividad agraria y ganadera.
Directrices en materia de paisaje – adecuar las actuaciones sobre el territorio al mantenimiento de su morfología manteniendo la vegetación y el arbolado climácticos;
– proteger el paisaje litoral y el entorno de las playas, así como el entorno portuario;
– fomentar la restauración y conservación de los paisajes fluviales;
– promover el patrimonio histórico cultural;
– poner en valor los caminos culturales y crear una red de itinerarios, rutas y miradores;
– proteger los sistemas de asentamiento sostenibles y tradicionales;
– integrar los núcleos de población en el medio físico que los rodea, definiendo los bordes, espacios libres y accesos para ordenar una adecuada transición campo-ciudad;
– mejorar la imagen de los polígonos industriales consolidados y definir ámbitos para el desarrollo de programas de renovación urbana;
– mantener el carácter de los paisajes urbanos característicos e históricos;
– los planes territoriales parciales han de contener las determinaciones del paisaje correspondiente a su área funcional;
– garantizar el cumplimiento de unos requisitos básicos de todas las infraestructuras, obras y actividades que se realicen; y
– garantizar igualmente la participación ciudadana en todo proceso promovido por las Administraciones públicas en materia de paisaje.
Directrices en materia de patrimonio cultural – ha de incluirse el patrimonio cultural vasco en su conjunto en los planes territoriales parciales;
– el planeamiento urbanístico ha de reflejar la relación entre el bien y su entorno e incorporar el bien en un ámbito urbanísticos que permita la redistribución de cargas y beneficios;
– el planeamiento territorial y municipal han de tener en consideración el tratamiento armonizado de la toponimia;
– el plan territorial sectorial del patrimonio cultural ha de contener las determinaciones que favorezcan la restauración, conservación y protección de sus bienes; y
– han de definirse los criterios y orientaciones para el patrimonio arqueológico.
Directrices en materia de patrimonio natural – adecuar las actuaciones sobre el territorio de forma que se consolide la infraestructura verde;
– integrar la variable biodiversidad en la planificación territorial y urbanística;
– promover la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza para mejorar el funcionamiento de los ecosistemas, incrementar la biodiversidad, mejorar la resiliencia de los núcleos habitados y mejorar la salud de la población; y
– promover los acuerdos de custodia del territorio y otros instrumentos que fomenten y reconozcan la implicación de la sociedad en la conservación de la biodiversidad.
Directrices en materia de recursos turísticos – han de considerarse como elementos singulares: los recursos naturales, litoral, paisaje, capitales de los tres territorios históricos, los casos históricos, los conjuntos monumentales, el patrimonio y los elementos de interés natural, los recorridos peatonales y ciclistas y el patrimonio inmaterial;
– desarrollar de una manera sostenible el potencial natural y cultural existente;
– el planeamiento territorial parcial debe integrar en el modelo territorial parcial la ordenación de los recursos turísticos existentes, coordinar la correcta inserción de las previsiones contenidas en el plan de recursos turísticos;
– elaborar un mapa turístico; y
– definir el modelo de desarrollo territorial turístico.
Directrices en materia de movilidad multimodal – combinar los modos de transporte público;
– utilizar modos de transporte público limpios;
– evitar la competencia entre modos de transporte público;
– trabajar en el planeamiento territorial y urbanístico los sistemas integrales de transporte público intermodal;
– concebir las estaciones como centros intermodales;
– incluir plataformas reservadas para el transporte colectivo y para peatones y bicicletas;
– implantar en los espacios rurales y las áreas de baja densidad de población los servicios de transporte colectivo adecuados;
– incluir la perspectiva de género en los planes de movilidad; y
– prever para las propuestas de nuevos desarrollos residenciales o de actividades económicas una accesibilidad adecuada mediante el vehículo privado.
Directrices en materia de movilidad peatonal y ciclista – establecer vías peatonales atractivas, seguras, accesibles y cómodas;
– favorecer una red ciclista segura, coherente, accesible, continua, sin interrupciones y fácil de comprender;
– el planeamiento territorial debe desarrollar los planes territoriales parciales a nivel de área funcional el plan director de itinerarios ciclables e incorporar a su contenido el Camino de Santiago, el Camino Ignaciano, la Senda del Mar, la Ruta del vino y el pescado, el Sendero histórico, la Ruta del pastoreo en Álava y el Camino natural del Ebro;
– el planeamiento urbanístico debe desarrollar y articular adecuadamente la movilidad peatonal y ciclista a escala local;
– priorizar el peatón sobre la bicicleta en las vías urbanas que determinen los ayuntamientos; y
– facilitar el alquiler y/o aparcamiento de bicicletas tanto en el interior de los edificios, como en aparcamientos y espacios públicos y especialmente en puntos de intermodalidad.
Directrices en materia de movilidad viaria – estructurar el sistema viario en las distintas conexiones;
– priorizar en las previsiones presupuestarias el mantenimiento de las infraestructuras existentes sobre la ejecución de nuevas;
– facilitar la derivación del transporte de mercancías por carretera a otros modos de transporte menos contaminantes; y
– revisar la convivencia entre autopistas de peaje y la red preferente para vehículos pesados en corredores estratégicos.
Directrices en materia de movilidad y logística ferroviaria, portuaria y aeroportuaria – movilidad y logística ferroviaria; e
– infraestructura logística.
Directrices en materia de accesibilidad universal – el planeamiento territorial y urbanístico han de promover entornos urbanos caracterizados por la mezcla de usos, impulsar un diseño de la ciudad que busque la proximidad, incorporar en la planificación urbana el diseño de una red de ejes peatonales, etc; y
– el planeamiento urbanístico ha de adaptar el espacio público y los equipamientos a las condiciones de los ciudadanos.
Directrices en materia de perspectiva de género – fomentar el carácter policéntrico del territorio;
– planificar el territorio localizando los diferentes usos;
– promover una ciudad compleja y de proximidad y potenciar los espacios públicos dinámicos y seguros;
– promover un modelo urbano con suficiente densidad que permita la necesaria mezcla de usos y acceso a pie;
– introducir la perspectiva de género en la planificación y gestión del transporte; y
– promover la movilidad del cuidado y garantizar la seguridad en el espacio público.
Directrices en materia de mitigación y adaptación al cambio climático – considerar en la planificación territorial y urbanística las causas y efectos del cambio climático;
– promover la infraestructura verde y mejorar la gestión forestal evitando las pérdidas de suelo ocasionadas por las deforestaciones;
– limitar la ocupación del suelo y potenciar criterios de eficiencia energética en la edificación y en el transporte; e
– incorporar en el planeamiento territorial y urbanístico, así como en los planes territoriales parciales, la perspectiva climática.
Directrices en materia de salud – promover los desarrollos urbanos compactos con uso mixto del suelo y crear espacios confortables;
– propiciar el uso de espacios verdes y/o áreas naturales conectados entre sí y con el medio urbano por corredores peatonales, red ciclista o transporte;
– promover la movilidad activa;
– garantizar vivienda de calidad y preservar y recuperar terrenos de uso agrícola; y
– conservar y/o mejorar los lugares con importancia natural, histórica y cultural.
Directrices en materia de euskera – incorporar la realidad sociolingüística en los instrumentos de ordenación territorial y urbanística, otorgando a la perspectiva lingüística un papel integrador; e
– incorporar el concepto de paisaje lingüístico en la planificación territorial.
Directrices en materia de interrelación territorial – elaborar planes o estrategias conjuntas de aplicación de los criterios de coordinación o de interrelación territorial en materia de ordenación del territorio;
– incluir la perspectiva de la interrelación territorial en los planes territoriales parciales y en los planes territoriales sectoriales;
– considerar de forma específica en los plantes territoriales parciales de encartaciones y de Álava central la presencia de los enclaves de Villaverde de Trucios (Cantabria) y Treviño (Castilla y León), en aras a analizar los efectos que su presencia induce en los diferentes aspectos territoriales.
Directrices en materia de participación – establecer procesos de participación tanto social como institucional en la adopción y seguimiento de todos los instrumentos de ordenación territorial y habilitar los medios necesarios tanto presenciales como digitales al efecto; y
– garantizar la transparencia del proceso de participación e informar sobre las aportaciones recibidas y su consideración.
Directrices en materia de memorias de seguimiento de planes territoriales parciales y sectoriales e indicadores de sostenibilidad – establecer sistemas de evaluación individualizados;
– constituir un sistema de información acorde con las necesidades de seguimiento y evaluación de las directrices;
– permitir realizar un análisis comparativo de la planificación territorial y urbanística en relación a otros territorios;
– elaborar cada 4 años una memoria que analice la evolución de los indicadores de sostenibilidad territorial y urbanística; y
– todos los planes han de contener un documento complementario de afecciones para cada uno de los municipios afectados.
Directrices en materia de coordinación del planeamiento territorial parcial y sectorial • La COTPV, órgano consultivo y de coordinación horizontal, tiene por función interpretar el planeamiento territorial y de resolver las controversias.
• Las contradicciones de los planes territoriales sectoriales con las directrices de ordenación territorial y, en su caso, con los planes territoriales parciales, son causa de nulidad de la parte o partes del plan territorial sectorial que las contengan.
Resolución de discrepancias:
1. Discrepancias entre planes territoriales parciales y planes territoriales sectoriales:
• Planeamiento territorial parcial:
– prevalece el criterio del plan territorial parcial sobre el sectorial cuando se trate de materias que tienen un carácter inherente al territorio del área funcional;
– en caso de duda se interpreta a favor del plan territorial parcial.
• Planeamiento territorial sectorial:
– considerar el criterio del plan territorial sectorial cuando se trate de materias que son de aplicación al conjunto de la Comunidad Autónoma o de ámbito superior al área funcional;
– el plan territorial parcial debe justificar mayores restricciones en las materias que ya han sido reguladas por cada uno de los planes territoriales sectoriales en el ámbito de su competencia.
2. Discrepancias entre planes territoriales sectoriales:
• Los planes territoriales sectoriales disponen en su memoria de un apartado relativo a la coordinación con los otros planes sectoriales territorialmente concurrentes, en la que se han de contener las medidas adecuadas para evitar y/o eliminar posibles conflictos.
• las discrepancias se deben resolver con los criterios contenidos en las directrices de ordenación territorial y, en su defecto, con los que impliquen una mayor protección territorial o un mejor cumplimiento de la sostenibilidad territorial.
Directrices en materia de integración interadministrativa en la tramitación de la revisión de los planes urbanísticos • Las administraciones que intervengan en los procesos de tramitación del planeamiento urbanístico no pueden exigir más trámites que lo previsto en LSTPV para evitar la dilación de los procedimientos de aprobación
• Han de cumplirse simultáneamente los trámites del procedimiento de evaluación ambiental con los trámites del procedimiento sustantivo del plan
• Para facilitar la labor de coordinación entre administraciones el informe vinculante de la COTPV ha de analizarse la acomodación del plan general e integrarse, en un único documento, los informes sectoriales que se emitan (incluyéndose los informes del órgano ambiental relacionado con la evaluación ambiental estratégica)
• El órgano ambiental debe evaluar la integración de los aspectos ambientales en la propuesta del plan general incidiendo en cuestiones de su competencia y de justificada relevancia ambiental
• La COTPV ha de promover la creación de una ponencia técnica en la que se analice el grado de integración interadministrativa en la aplicación de las directrices de coordinación del planeamiento territorial con el planeamiento urbanístico.

NOTA
Quedan derogados:
D País Vasco 28/1997 de aprobación definitiva de las directrices de ordenación territorial del País Vasco;
D País Vasco 68/2006 que establece el plazo de adaptación del planeamiento municipal a las directrices de ordenación territorial del País Vasco; y
D País Vasco 4/2016 de modificación del D País Vasco 28/1997 en lo relativo a la cuantificación residencial.

Imprimir

Envíe su comentario:

(los campos con asteriscos son obligatorios)

Este Blog no dispone de servicio gratuito de asesoramiento, por lo que su comentario solo podrá ser respondido por otros lectores.

Si necesita una respuesta profesional, le recomendamos realice su pregunta desde el siguiente enlace desde donde podrá establecer un contacto privado con un abogado.

Acepto las condiciones legales

Atención al cliente

Si tienes dudas ponte en contacto con nosotros a través de clientes@lefebvreelderecho.com o llamando al 91 210 80 00 o 902 44 33 55.

Por teléfono

Lo más rápido es llamarnos al 91 210 80 00 o 902 44 33 55, te atenderemos de 8:30h a 20:00h de Lunes a Viernes.

Envío gratis

Envío gratuito a partir de 30€ (excepto Canarias, Ceuta y Melilla).

Devoluciones

Hasta dos meses desde que recibes el pedido para devolver la compra si no has quedado satisfecho (excepto Producto Electrónico que son 15 días).